El Tiempo en Posadas
El tiempo - Tutiempo.net
El Tiempo en Iguazú
El tiempo - Tutiempo.net

Falleció una beba con signos de abuso y detuvieron a sus padres

Sería un caso sin precedentes en la jurisdicción de Campo Grande, confió una alta fuente de la pesquisa.
Por Daniel Villamea

Por Daniel VillameaCorresponsalía Oberá

“Si la autopsia confirma el informe preliminar, estamos ante un caso aberrante e incalificable. Sin precedentes en la jurisdicción”, confió una alta fuente consultada anoche en el marco de la investigación del fallecimiento de una beba de ocho meses que habría sido víctima de abuso sexual y violencia sistemática.

La pequeña fue identificada como Milagros Soledad Suárez, nacida el 24 de diciembre pasado, quien residía con sus padres en una humilde vivienda del barrio Ex Ruta 14 de la localidad de Campo Grande.

Los primeros indicios, entre ellos los diagnósticos de dos médicos que examinaron a la criatura, derivaron en la orden de detención de ambos progenitores, identificados como Lidia Ester S. (20) y Rubén Rolando M. (39), quienes permanecen alojados en diferentes dependencias de la UR XI.

Preventivamente, la causa fue caratulada como “infanticidio agravado por el vínculo y la convivencia preexistente con presunción de paternidad, encubrimiento, abuso sexual, con acceso carnal”.

Interviene el Juzgado de Instrucción Uno de Oberá, a cargo por subrogación del juez de Instrucción Dos, Horacio Alarcón.

Asimismo, se hallaron serios indicios de abandono y signos de violencia física en los hermanitos de la víctima, tres varones de 7, 5 y 3 años.

Según averiguó El Territorio, fue una vecina quien llamó a la Policía alertando sobre el delicado estado de la beba, por lo que rápidamente una patrulla se dirigió al lugar señalado.

Al llegar, minutos después de las 14, los uniformados encontraron a la madre con su hijita en brazos, la cual a simple vista se hallaba sin signos vitales, por lo que en forma inmediata ambas fueron trasladadas al hospital local.

En primera instancia, el cadáver de Milagros fue examinado por una médica que diagnosticó que la pequeña se hallaba sin vida  y presentaba “lesiones en zona anal y vaginal”.

Marcas del horror
Luego, el cadáver fue examinado por el médico policial Tomás Guiso, cuyo diagnóstico fue más exhaustivo y dio cuenta de innumerables lesiones, como ser “hematoma frontal derecho, hematoma cornea ojo derecho, dos escoriaciones en región occipital, contusión en región occipital, lesión vaginal y anal, eritema en labios superiores e inferiores, hematomas en glúteos, hematoma en hombro derecho”.

En consecuencia, más allá del abuso sexual, las marcas en el cuerpo de la pequeña serían evidencia de un constante maltrato y castigo físico, una aberración inimaginable por tratarse de una beba de 8 meses que nació prematura.

De todas formas, según el protocolo, el profesional solicitó la correspondiente autopsia que se realizará en la Morgue Judicial de Posadas. Dicho estudio forense permitirá ratificar o rectificar el examen preliminar y determinar la causa exacta de muerte.

Ante la gravedad de los primeros informes médicos, el magistrado interviniente ordenó la detención de los padres de la beba. El sujeto fue alojado en la Comisaría de Aristóbulo del Valle y la mujer en la Comisaría de Campo Grande.

En tanto, el resultado de la autopsia será un aspecto clave para dilucidar la situación procesal de los padres, aunque ambos están muy comprometidos, según anticiparon fuentes del caso.

Entre otras medidas de prueba, personal policial tomó declaración a vecinos de la pareja sospechada, quienes habrían corroborado antecedentes de violencia familiar.

Con relación a las responsabilidades, si bien las sospechas de abuso sexual apuntarían al progenitor, tampoco se puede descartar algún grado de participación de la madre, al menos como encubridora.

Por otra parte, también fueron examinados los otros tres hijos de la pareja, los cuales padecen múltiples excoriaciones en diferentes partes del cuerpo y uno de ellos quemaduras de larga data.

Prematura y sin controles

En consulta realizada por la Policía en la unidad sanitaria local, informaron que el pasado 23 de junio promotoras de salud visitaron a la familia y constataron que la beba no presentaba controles médicos que debían realizarse en el hospital Samic de Oberá, ya que se trataba de una criatura prematura que nació con cinco meses de gestación y con un peso de 850 gramos. A pesar de su frágil condición, en el sistema de control de Salud Pública consta que nunca se presentaron a los turnos asignados, indicaron fuentes del caso. Por otra parte, en cuanto al sospechoso, personal de la Policía Científica realizó tomas de muestras de uñas de los dedos pulgares e índice de ambas manos, hisopado de mejillas derecha e izquierda, región del prepucio peniano y muestras sanguíneas, lo que será analizado para cotejar con muestras de la víctima.